Cuatro lecturas. Saer: "A medio borrar"; Hemingway: "En nuestro tiempo"; De Santis: "Leyra"; Luna Almeida: "Marinka"


A medio borrar, de Juan José Saer. El autor argentino fallecido en 2005 elaboró a lo largo de casi cincuenta años una sólida obra narrativa (muy ligada a la lírica) que el paso del tiempo no ha hecho más que consolidar. Obra que, vista en perspectiva, puede ser dividida en dos partes: la que construyó en Argentina (en la ciudad de Santa Fe), constituida por seis de sus libros (tres novelas y otros tantos volúmenes de cuentos) y la que prosiguió en Francia, donde se radicó en 1968, lugar desde el cual fue ampliando y complejizando su perspectiva como escritor.
El libro aquí comentado fue preparado el año pasado en Santa Fe, en ocasión de realizarse un extenso homenaje a Saer al cumplirse el octogésimo aniversario de su nacimiento, y ahora lo ha reeditado Seix Barral para una mayor difusión. Se trata de una meritoria antología de textos que, en su mayoría, se corresponden con esa primera etapa de la obra saeriana, que se caracterizó desde el vamos por su rica paleta expresiva. Prueba de ello es el cuento “Palo y hueso”, que da título al libro del mismo nombre, de 1968. Historia que transcurre en zona de islas, próximas a Santa Fe, que va de la tragedia a la comedia y que Saer logró narrar superando los lugares comunes. En ella la incidencia del paisaje y de las costumbres lugareñas son fundamentales y a todo eso el autor supo plasmarlo con mucho acierto. El “adicional” para señalar es que escribió este cuento, muy representativo de su obra, cuando tenía veintitrés años.
El segundo texto a destacar es el que da título al volumen, publicado en La mayor (1976), nouvelle de unas cincuenta páginas de extensión y sin puntos y aparte. En ella aparecen los principales personajes que “informan” a la obra central de Saer, tales como Tomatis, el Gato y Pichón Garay, Washington y varios más. Transcurre entre Santa Fe y zonas aledañas (Rincón, Colastiné) en los años ’60 del siglo pasado y en el momento en que se registra una gran inundación del Paraná y sus afluentes, época en la que había escasas defensas para contener las aguas. Un texto de gran riqueza que se suma al breve, pero exhaustivo, y hasta didáctico, prólogo de Martín Prieto. Todo lo cual vuelve recomendable este volumen, especialmente para quienes no conozcan, o conozcan poco, la obra del autor argentino. (Seix Barral, 2018, 257 páginas. Antología preparada por Paulo Ricci y Martín Prieto. Prólogo de Martín Prieto. En Argentina: 215 pesos).

En el blog: Comentario sobre Cuentos completos; datos biográficos del autor: video: entrevista

Video: “La Palabra”, Capítulo 2, Temporada 1, del canal Encuentro. Subido a Youtube el 4.4.14. Duración: 27,55 minutos.



En nuestro tiempo, de Ernest Hemingway. In Our Time fue publicado en 1925, cuando el autor tenía veintiséis años. Se lo presenta como su primer libro, aunque en rigor se trata del segundo porque dos años antes había aparecido Tres relatos y diez poemas. El ahora publicado es un pequeño gran volumen constituido por relatos y viñetas (estas últimas referidas a episodios de la Primera Guerra Mundial, por una parte, y al toreo, por la restante). Varios de los cuentos son protagonizados por Nick Adams, alter ego del autor y personaje principal de algunas de sus primeras ficciones.
El título guarda su simbolismo, porque Hemingway lo tomó de una oración popular que expresa “Danos la paz en nuestro tiempo, oh Señor" y enlaza con varias de las vivencias de Nick, veterano de la Primera Guerra que ha vuelto afectado emocional y físicamente del frente de batalla (de ahí las viñetas sobre la guerra). Es singular en ese sentido “Río de dos corazones”, narración dividida en dos partes que muestra a Adams pescando y viviendo en campamento en absoluta soledad, en una suerte de abstracción total (digamos: ajeno al mundo), sólo atento al “acontecimiento” del presente, arriesgando todo el tiempo su vida porque se encuentra en un lugar peligroso, próximo a un pantano. Como se ve, ya desde sus inicios, Hemingway fue fiel a su principio de la teoría del iceberg, es decir relatar lo menos posible para decir lo más a partir de mínimas sugerencias.  Al respecto, cabe recordar que el autor de Adiós a las armas hizo suya la premisa del periódico Kansas City Star, su primer lugar de trabajo, que señalaba: “Utilice frases cortas. Utilice primeros párrafos cortos. Use un lenguaje vigoroso. Sea positivo, no negativo”. Y, habría que agregar en el caso de Hemingway, sea siempre elíptico, que el lector complete lo que falta con su imaginación, con sus deducciones. El excelente cuento “Campamento indio”, con Nick Adams niño, es ejemplar en ese sentido. El prólogo de Ricardo Piglia, escrito poco antes de su muerte, enriquece el volumen así como la sutil traducción del maestro Costa Picazo, Debe ponderarse este imprescindible rescate. (Lumen, 2018, 189 páginas. Traducción de Rolando Costa Picazo. Prólogo de Ricardo Piglia. En Argentina: 329 pesos).

Leyra, de Pablo De Santis. El argentino Pablo De Santis escribe tanto para el público juvenil como para el adulto y en ambos casos lo hace con solvencia. Vuelve a demostrarlo con la presente novela destinada a los jóvenes que transcurre en un instituto educativo al que llega Leyra, adolescente pobre que arriba a un ámbito desconocido, “habitado” por muchachas ricas y consentidas.
Con buen manejo del tempo narrativo, el autor de El enigma de París cuenta una historia de suspenso que roza el terror y logra mantener el interés respecto de los secretos del Instituto Témpore, donde se desarrollan los principales acontecimientos y en el que Leyra intenta dilucidar lo que de verdad ocurre detrás de las apariencias. De Santis juega con el humor (soterrado) y con los estereotipos propios de esta clase de relatos. Así, contrasta el mundo de bondad y casi de ingenuidad en el que viven abuela y nieta (Leyra) con la frialdad y hasta la maldad que anidan en el instituto, lugar en el que reina la directora del establecimiento, Lamarr, y en el que la protagonista irá madurando a base de duras experiencias. La habilidad que tiene para el dibujo será su gran aliada que le permitirá ir superando obstáculos y hasta enfrentar a su enemiga declarada, la alumna Bastiana, encarnación del Mal.
Con tales elementos y su habitual destreza narrativa, el escritor argentino entrega una ágil (y leve) historia entretenida hasta el final. (Loqueleo, 2018, 216 páginas. En Argentina: 230 pesos).

Marinka, de Rodolfo Luna Almeida. La guerra, se sabe bien, es una sucesión de desastres y deja tras de sí secuelas difíciles de superar. El argentino Rodolfo Luna Almeida cuenta en este libro las peripecias sufridas por Marina González, una niña vasca que en plena guerra civil española es trasladada a la entonces Unión Soviética. El traslado de los llamados “niños de la guerra” fue dispuesto por el gobierno republicano de España cuando las tropas franquistas iban imponiéndose en la contienda y Stalin se manifestaba dispuesto a recibirlos de la mejor manera.
No bien llegada a tierras soviéticas, la niña vasca se transformó en Marinka y debió vivir múltiples peripecias en el país desconocido, donde al comienzo tanto ella como los restantes pequeños arribados de España fueron recibidos con extrema consideración, pero a poco de estallado el conflicto entre la URSS y Alemania las condiciones de vida variaron sustancialmente, que incluyeron injusticias y sufrimientos constantes. De a poco, Marinka fue adoptando usos y costumbres del país que le dio refugio, aunque sin olvidar ni tierra natal ni familia. Pasados los años llegó a ser la mejor tornera del país socialista y también allí conoció el amor de Juanillo, así como el dolor, porque su primer marido murió a poco de haberse casado.
El regreso a España en 1956, casi veinte años más tarde de haber dejado su patria, las penurias de volver a vivir en un país regido con mano de hierro por Franco y que desconfía de “los niños de la guerra”, las dificultades de Marina/Marinka para adaptarse a los cambios, son recuperados por Luna Almeida en su biografía, que concluye cuando la protagonista decide dejar atrás España para reunirse con su hermano Félix, que se había radicado en  la Argentina, este país que a lo largo de su historia ha recogido a millones de refugiados y que ha dado cobijo también a Marina, mujer que hoy mismo sigue contando su infrecuente historia personal, cargada de peripecias, a quien quiera escucharla. (Planeta, 2017, 229 páginas. En Argentina: 330 pesos. En España: 11,99 euros).

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